Catedral de Granada

Catedral de Granada

Isabel la Católica ordena la construcción de la Catedral de Granada en 1505, poco después de la Toma de la ciudad, y elige para su ubicación el lugar donde se encontraba la Mezquita Mayor de Granada.

Aquí se habían iniciado ya las obras de la Capilla Real, que contendría en un futuro sus mausoleos.

Carlos V, siempre respetuoso con la memoria de sus augustos abuelos, quería que los planos se realizaran tal como había sido el deseo de los Reyes Católicos.

La Catedral de Granada o Catedral de la Encarnación muestra impresionantes fachadas y un magnifico interior con un grandioso retablo. Desde su nave central se puede contemplar la grandiosidad de su Capilla Mayor, verdadera joya del Renacimiento español.